Una vez vi un vídeo de Jerome Jarre (aquí), gran Viner y también gran persona, en el que decía lo siguiente: “Imagínate que tienes 99 años y estás en tu lecho de muerte. De repente tienes la oportunidad de volver justo a este momento. ¿Qué harías?”

Sobre esto es básicamente sobre lo que he estado pensando estas últimas semanas. Me he dado cuenta de que ya no me hacen tan feliz las cosas materiales como yo creía. La ropa, el maquillaje… siguen gustándome porque son parte de lo que me apasiona, pero ¿son realmente las cosas que me harán crecer como persona?

Y no, no me estoy volviendo hippie, bohemia o algo por el estilo. Simplemente quiero poder decir a mis 99 años que no me hace falta volver a este momento, porque ya he vivido todo lo que tenía que vivir.  Así que he decidido hacer una Bucket List con todas las experiencias que quiero vivir antes de morir. Como por ejemplo, poder tener en mis brazos a un chimpancé (que no muerda, claro), viajar mucho por todo el mundo, hacer feliz a otras personas, aprender a volar en parapente, ser parte de un momento histórico, nadar con tiburones o incluso dejar una propina de 100€ a algún camarero simpático. Las posibilidades son infinitas.

Al igual que digo, que lo que de verdad nos llena son esos momentos que nos hacen ver la vida de otra forma, considero que es más importante lo que hacemos día a día. Piensa bien en la respuesta a esta simple pregunta: en este momento de tu vida, en tu día a día, ¿eres feliz? Si sí lo eres, me alegro por ti de verdad y, enhorabuena porque no muchos lo consiguen. Si no, dedica tiempo a saber por qué no y abandona todo aquello que no te haga feliz, porque no te está aportando nada en la vida. Y sé qué estaréis pensando: “pero tengo que pagar las facturas de alguna forma” o “no, esto es sólo temporal” pero la vida que de verdad te llena no es eso. Dedica tiempo a cosas que te apasionen. Llega al punto de que suene el despertador todos los días a las seis de la mañana y te dé igual levantarte porque vas a hacer lo que realmente te gusta y te llena. El truco está en que te guste tanto lo que haces, que no te des cuenta ni siquiera de que estás trabajando. Y es ahí, cuando realmente puedes llegar a ser bueno en lo que haces, cuando eres feliz. Reconozco la valentía de algunas personas que, aún teniendo que pagar sus facturas, se arriesgan a dejarlo todo y hacen aquello que les gusta, y es con eso con lo que se acaban haciendo cargo de su vida. Se arriesgan a cambiar por un futuro más feliz.

No me considero una persona cobarde, sino bastante valiente. Pero si hay algo en la vida que de verdad me aterra, es hacerme mayor y arrepentirme de cosas que no he hecho. Porque vida sólo tenemos una y hay que vivirla.

M x.

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