¡Demos todos la bienvenida a septiembre! (desde aquí oigo a los haters con depresión postvacacional). Septiembre es el mes de la moda y, no sé si para vosotros también, pero para mí es un mes para pensar en nuevos propósitos y objetivos. Más que en año nuevo, me parece que después de verano se tiene una idea más clara de lo que se quiere. Aquí os traigo una nueva serie de posts sobre Fashion Business. Después de haber hecho en la ESMOD de París un curso sobre este tema puedo decir que es lo que de verdad me interesa y me gustaría escribir sobre ello. Os voy a dar una vista general de qué es el Fashion Business, con un tema distinto en cada post. Principalmente hablando siempre del Marketing y de la Comunicación de la moda. Así que dejo de enrollarme y os explico qué es exactamente un producto de moda.

El producto de moda cambia en cada momento dependiendo de los gustos del consumidor y de las cualidades del producto. El consumidor siempre busca estar a la moda, por eso las marcas se aprovechan de eso rediseñando sus productos para satisfacer al cliente. El producto tiene que llamar al consumidor, satisfacer sus deseos e incluso hacerle creer que lo necesita. El deseo es muy importante para el producto en la moda, si no hay deseo, no hay nadie que compre el producto. Un producto no sólo se compra, también puede ser alquilado o comprado de segunda mano, por ejemplo. No tiene que ser solamente un objeto, también puede ser un servicio, un sitio, una actividad, un ser humano, una idea… el Fashion Business ya no es sólo el lugar idóneo para las personas que estén metidas en los negocios, sino también para las personas creativas que tienen nuevas ideas y revolucionan así el mercado y, de alguna forma, la sociedad. En Fashion Business eso se vuelve crucial, se buscan personas que tengan a la vez creatividad y una mente para los negocios.

Os puede parecer una tontería, pero un producto de moda puede ser, aparte de lo que ya os he contado, cualquier cosa que esté relacionada con la moda. Literalmente. Puede ser tanto ropa, como maquillaje, zapatos, personas (tales como Karl Lagerfeld, Giorgio Armani, Anna Wintour…), sitios, todo tipo de accesorios (bolsos como por ejemplo el de Balenciaga imitando la bolsa de la compra de IKEA, gafas, relojes, etc.), tendencias (medias de rejilla, botas por encima de la rodilla, los corsets o incluso el típico ‘Nude Lip’ de Kim Kardashian o Kylie Jenner). Colores (por ejemplo el llamado ‘Pink Millennial’, que por cierto es el color principal de mi página), técnicas como el ‘Layering’ que es básicamente superponer capas de una forma que quede bien, o el uso de telas semi-transparentes. Cinturones como por ejemplo el típico de Gucci, simples deportivas (Stan Smith, Yeezy, Superstar…) o incluso el tiempo (como cuando compramos por ejemplo vaqueros deshilachados y desgastados). Otro tipo de producto totalmente distinto serían las emociones que te hace sentir la moda (el comportamiento que tienes al llevar unos tacones altos, la emoción al verte con un pintalabios de cierto color o lo sexy que te hace sentir un vestido ceñido). El perfume, por ejemplo, es un producto parecido al anterior, porque te hace sentir bien. Y ya para terminar y llevándolo al extremo y casi incluso a la exageración tenemos un nuevo producto de moda, que ha evolucionado totalmente de un producto simplemente bonito a algo que te hace sentir bien e incluso puede llegar a ser bueno para tu salud, con esto me refiero al ‘Spinner’. Sí, lo habéis leído bien. Después de que marcas como Louis Vuitton decidieran sacar su propio ‘Spinner’, se ha convertido en un producto en el mundo de la moda que te ayuda a desestresarte y a sentirte bien y aceptado perteneciendo a cierto estatus social, por muy locura que parezca.

Espero que este tipo de entradas os gusten aunque a muchos no les interese nada. Hasta la próxima semana,

M x.

PD: Haced click en las fotos de abajo para verlas mejor.

image sources: Pinterest

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